El tatuaje ha tenido su fama por muchas razones, pero muchas personas están limitadas por el mismo punto: el dolor.
Lo que te va a decir un tatuador o una persona tatuada es "depende de la zona y diseño", pero te adelanto que esos no son los únicos factores.
¿Qué es el tatuaje?
Un diseño preestablecido que se logra lastimando la piel e inyectando tinta a medida que el trazo avanza. Dura toda la vida ya que la tinta queda inmovilizada entre la epidermis y la hipodermis. Es decir, la tinta queda sujetada en la DERMIS.

Seguramente ya viste esta imagen muchas veces.
El proceso del tatuaje es simple:
Primer rompe la capa superficial de la piel, "EPIDERMIS". Es la que se regenera y suelta esas pieles muertas durante una cicatrización.
Después impacta en la "DERMIS", que mide aproximadamente de 2 a 3mm. Puede variar según la zona. También es donde se encuentran las glándulas sebáceas y sudoríparas. Éstas son importantes porque al ser tatuadas, las rompemos. Su regeneración tarda 2 semanas aproximadamente (coincide con el timepo de curación del tatuaje). Las glándulas sebáceas le ofrecen untuosidad y flexibilidad a la piel, mientras que las sudoríparas son las que producen el sudor y regulan la temperatura de nuestro cuerpo.
Por último, la "HIPODERMIS", que es una capa de grasa. No importa qué zona del cuerpo te quieras hacer el tatuaje, la hipodermis siempre está presente. Pero ¿qué pasa con ésta capa? Resulta que cuando es impactada por la aguja, la hipodermis no retiene la tinta, por lo que hace un efecto rebote y trata de subir a la epidermis nuevamente. Pero como el proceso de curación ya está funcionando, tarda en subir y la tinta queda estancada en la dermis que ya solidificó sus fibras nuevamente. Así suceden los famosos "tatuajes explotados".
Por eso, es mejor siempre tatuar un poco menos, sin excedernos en la profundidad y evitar un tatuaje explotado. Lo peor que nos puede pasar tatuando con menos profundidad es que se borre y tener que retocarlo, ya que si llegamos al caso extremo de explotar una linea, no hay vuelta atrás.
Volviendo al dolor, más allá del diseño y la zona donde te vayas a tatuar, influyen las siguientes situaciones:
DESCANSO/ALIMENTACIÓN
ALCOHOL/DROGAS
MEDICACIÓN
ENFERMEDADES
El tatuaje es un momento de vulnerabilidad en el que nos están abriendo la piel para dejar impreso un diseño que nos acompañará toda la vida.
Si no tenemos un buen descanso o una buena alimentación, lo más probable es que no podamos relajar y nos sintamos más susceptibles a cualquier estímulo. Una buena alimentación, sana y completa, nos ayuda a mantenernos con una buena presión y soporte. Si estamos débiles o mal alimentados, puede acelerar posibles desmayos o menor paciencia con el roce.
Las drogas y el alcohol influyen en nuestra coagulación. Al igual que las medicinas. Si nuestra sangre coagula mientras estamos siendo tatuados, duele más e interrumpe el paso de la tinta en la dermis. Cuando cicatrice ese tatuaje, se va a ver con muchos parches y huecos sin tinta. Por eso es recomendable no tomar alcohol ni consumir drogas 24hs antes y dejar un lapso de 12hs posteriores a la sesión para consumir nuevamente.
Lo que sucede con la medicación es que, dependiendo del caso, afecta de distintas maneras. Hay algunos que son recetados (como corticoides, antianticonceptivo o antidepresivos) y otros que son sin receta y de libre compra (hibuprofeno, paracetamol, antiinflamatorios, etc).
Es muy importante que si las pastillas son recetadas y algunas hasta desconocidas por nosotros, los clientes se hagan consultas medicas sobre su afección y analizar los posibles riesgos.
Hay algunas enfermedades que los clientes no creen que son importantes, como la diabetes, psoriasis o la emofilia, pero al momento de la curación, AFECTAN MUCHÍSIMO.
Quizás en el durante del tatuaje no les duela mucho, pero cuando llegue la curación y resulta que, por su afección en la piel y sistema inmunológico, tardan más de 1 o 2 meses en cicatrizar, está el riesgo de una posible infección.
Y si se infecta el tatuaje, suele ser muy doloroso.
No necesariamente tenemos que tener alguna afección para que un tatuaje se infecte.
Tenemos que ofrecerle al cliente un espacio seguro, higiénico y profesional. Estamos tratando con personas, no es dibujar un papel. Debemos saber asesorar y acompañar los procesos de las personas que nos elijen.
Mi más sincera opinión sobre el dolor del tatuaje, obviando todo lo ya mencionado, se basa en que es soportable. Cumpliendo el descanso, buena alimentación y no consumir nada que nos ponga en riesgo, es llevadero.
Cuida a tus clientes y recomendale éste post para que se tatúen sin miedos.
Gracias por llegar hasta acá.
VLAJEC INSUMOS